sábado, 29 de noviembre de 2008

El cambio



El educador social siempre tiene que creer que una persona puede cambiar, y sino es así, es mejor que cambie de profesión.



Ayer, como cada viernes, acudí al centro de prácticas con muchas ganas de aprender. Cuando llegué, mi tutora me dijo que ibamos a ir ha hacer una visita a un Centro Municipal de Personas Mayores, en el cuál se imparten clases de alfabetización y cultura general a personas mayores de 65.Mi tutora y yo acudimos al centro para saber el trabajo que estaban haciendo las voluntarias allí y llegarles materiales didácticos para las clases.


Una vez allí, la tutora me presenta al director del centro ( un hombre mayor con muchas ganas de hacer cosas) y este me explica un poco las actividades que realizan allí y los recursos con que cuentan. Es un centro pequeño y con muchos socios, por lo tanto, tienen pocos recursos y pocas aulas para realizar las actividades. Por eso, han pedido al ayuntamiento una ampliación del centro y están esperando a que se las concedan. Por ello estaba un técnico del ayuntamiento, para hablar con el director para la mejora del centro.
Mi tutora y yo, nos dispusimos a despedirnos del director cuando acabamos de hacer todas nuestras tareas en el centro y entramaos a su despacho.Estaba el director con el tecnico del ayuntamiento. Nos presento y empezo una agradable conversación muy interesante de comentar:
-" Estamos buscando personal para que realicen un curso de informatica para las personas mayores y queremos intentar que se apunten también los hombres"- comenta mi tutora al tecnico.
-" Eso no se va a conseguir. Los hombres no están interesados en esas cosas, prefieren sentarse en el bar del centro y jugar a cartas, domino..."
Yo cabreada de la actitud del técnico salte y le dije:
-" Aunque no consigamos que los hombres dejen de jugar, por lo menos tenemos que intentar que en vez de jugar 6 horas, que jueguen 4 y las otras dos las pasen realizando alguna otra actividad."
-" No lo vais a conseguir..."
El técnico se despidio y se fue. Me quede pensando en la actitud de este. ¿Como una persona que se supone que se tiene que encargar de ayudar a las personas, tiene una actitud tan negativa hacia el cambio?.
Yo creo que las personas pueden cambiar. Todo el mundo necesita segundas oportunidades, terceras y cuartas... Para eso somos personas. Para eso estamos nosotros. Para ayudarles a que encuentren el camino correcto y que ellos por si solos sepan llegar a la meta.
Para eso estamos los educadores sociales.
...:Por el cambio, para el cambio....:

3 comentarios:

Juan A. Pérez dijo...

Desafortunadamente las actitudes de muchos técnicos (funcionarios, con carné, etc.) no tienen correspondencia con el intento de mejorar las cosas...

Tratar con ese tipo de profesionales es siempre duro de digerir. Este tipo de técnicos están más al servicio de quien les paga que de los derechos y libertades que dicen representar.

Creo que una idea sobre la que hay que reflexionar es la idea de "ayuda". La educación social, los servicios sociales son derechos que tienen los ciudadanos no son "ayudas" de nadie, ni de políticos ni de profesionales. Sudor y lágrimas costaron ganarlos. Como a todos se les paga por lo que hacen, que menos, que cumplan sus obligaciones con los derechos de los ciudadanos, máxime cuando se trata de poblaciones o personas desfavorecidas. El profesional o político que pretenda "ayudar" (en el sentido más tradicional y filantrópico) que se busque una ONG fundamentalista y deje de molestar. Que defiendan derechos y libertades y se dejen de monsergas.

Claro está que se trata de una simple opinión personal que deseo compartir.

Por el cambio, para el cambio.

Un saludo.

Quique dijo...

Totalmente de acuerdo con el post. Sólo un pero. Totalmente de acuerdo siempre que aceptemos que si, a pesar de todo, de los esfuerzos y los recursos, quieren seguir jugando seis horas en vez de cuatro, hemos de respetarlo.

Un saludo

Psikoloca dijo...

Lo mismo que apuntó Quique, nosotros somos el enlace para que puedan cambiar, y confiamos en que lo puedan hacer, pero no se lo imponemos, siempre tienen que querer cambiar ellos, nuestra función sería motivar a que elijan cambiar... trabajar por quien no tiene nada... y quiere algo...

Desde luego los técnicos así flaco favor hacen...